Dharrion, hijo de Oana

“Saveli bajó la vista una vez más, había lágrimas en su rostro. Se acercó a él y le entregó la vela, dio media vuelta mirando la puerta. Las marcas en su espalda recorrían su piel mostrando heridas recientes, grandes cicatrices que hablaban de un pasado doloroso. El simple hecho de caminar debería ser muy doloroso.
—¿Eso es responsabilidad de Flanagan? —preguntó furioso mientras sus dientes chirriaban.
Ella volvió a mirarlo a los ojos, las lágrimas eran la vidriera de su tristeza. Se acercó a ella y la abrazó, no supo hacer otra cosa.
El abrazo duró una eternidad y ella lo correspondió.”

Capítulo 8: Dharrion – Impotencia, Aleación.

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